Historia de Santiago del Estero

Por Guillermo Adolfo Abregú

Breve reseña histórica de la provincia de Santiago del Estero, nominada "Madre de Ciudades" por ser la más antigua de la Argentina. Fragmentos de la obra publicada con forma de libro por la Municipalidad de la Capital de Santiago el Estero en 2003, con motivo de celebrarse su 450 aniversario.

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Ubicación: Internacional, Santiago del Estero, Argentina

lunes, julio 25, 2005

Primeros pobladores

Hacia 1555 los habitantes de Santiago buscaban la mejor manera de adaptarse al medio y conformar sus hogares.
Mucho tuvo que ver Aguirre en la composición de las primeras familias al traer desde Chile a hijas y viudas de hidalgos, oficiales y soldados muertos por los aracucanos, en su mayoría ex cautivas de éstos, las que rehicieron sus vidas en la capital del Tucumán, contrayendo matrimonio y dándole a Santiago del Estero sus primeros hijos criollos. La cantidad de matrimonios legítimos establecidos entonces, entra en el terreno de la suposición. Como también el número de españoles, sin distinción de rango, que convivían con indias (juríes, o coyas y araucanas venidas con ellos) y hacían legitimar a sus herederos mestizos. ¿A esa altura, cuántos niños habría en Santiago del Estero? ¿Vivirían allí algunos nacidos en la anterior ciudad del Barco? ¿De haber sido así, cómo interpretaría la historia el hecho de la existencia de ciudadanos de una primera ciudad desplazada como tal? Interesante interrogante para pensar.
En tanto, de España (vía Chile y Perú desde Panamá), irían llegando las esposas y los hijos de los conquistadores. La ciudad acogía a nuevos pobladores, muchos de los cuales dejarían grabados sus nombres y sus obras en la historia de Santiago.
Así comenzaba nuestra la ciudad. Así fueron los rasgos de su vida cotidiana hace cuatro siglos y medio. Ese fue el lado de las costumbres de quienes protagonizaron la magna empresa fundacional, con sus luchas, glorias y dramas. Indudablemente, es mucho más lo que importa esa historia inaugural de Santiago, donde confluían la América naciente que se extendía a paso firme hacia el sur del continente, y el germen de la Patria con las ciudades que surgían de su seno. Entre sus grandes aportes, valga tener presente que el puerto de Buenos Aires fue consecuencia del comercio que se inició desde la capital del Tucumán, y que sería el primer obispo de esta primera diócesis, fray Francisco de Victoria, el artífice de la primera exportación con productos santiagueños que se hiciera vía fluvial al Brasil, un 2 de septiembre de 1587(de ahí el Día de la Industria Nacional).
Santiago del Estero marcó importantes hechos desde los albores de su nacimiento. Hombres y mujeres de singulares cualidades fueron haciendo la trama de esta ciudad donde todo comenzó en nuestro país. Conquistadores que “abrían puertas a la tierra” y mujeres pobladoras que como tales fueron madres de la “madre de ciudades”.
Por el servicio y la entrega que en la alta empresa fundadora ameritaron aquellos protagonistas, el 19 de febrero de 1577, el rey Felipe II hacía merced al disponer el título y escudo de armas para la “Muy Noble” ciudad de Santiago del Estero.
Desde los días de la primera “entrada” del malogrado capitán don Diego de Rojas, en cuya expedición se destacaran abnegadas y valientes mujeres como Catalina de Enciso, Mari López y Leonor de Guzmán, las que llegaron a empuñar espadas y rodeles para defenderse del bravío agresor, como tantas otras que ennoblecieron el lado humano de este suelo, la presencia y el protagonismo femenino en Santiago del Estero, que tan estupendamente lo describe Fina Moreno Saravia en su interesante y atrapante “Historia de Mujeres”, es otra faceta que distingue las virtudes que desde el fondo de la historia fueron capaces de exhibir quienes jalonaron con dignidad y proeza las distintas particularidades con las que están hechos el cuerpo y el alma de Santiago del Estero.
Santiago es todo esto: Tierra que canta y danza. Primera vía de comunicación entre el resto de América y Argentina. Madre de cuya matriz nacieron las primeras ciudades de la Patria. Génesis de evangelización y fundadora de Iglesias. Primera educadora y exportadora de manufacturas. País de la leyenda y cuna del folclore. Provincia que lo dio todo y le sigue abriendo sus brazos a la Patria.

 Julio Carreras
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